Despertar durante la noche porque una mano está adormecida, sentir hormigueo en los dedos o tener que mover la mano para que desaparezca la molestia son síntomas que muchas personas experimentan.

Una de las posibles causas es el síndrome del túnel carpiano, una condición relacionada con la compresión del nervio mediano a su paso por la muñeca.

Pero tener hormigueo en la mano no significa automáticamente tener túnel carpiano.

Y cuando existe este diagnóstico, tampoco todos los pacientes requieren el mismo tratamiento.

Entre las alternativas conservadoras que se han estudiado se encuentra la terapia láser, incluyendo sistemas de baja potencia y de alta intensidad.

¿Qué sabemos realmente sobre su utilidad?

¿Qué es el síndrome del túnel carpiano?

En la muñeca existe un espacio relativamente estrecho llamado túnel carpiano.

Por él pasan tendones y el nervio mediano, un nervio que participa en la sensibilidad de parte de la mano y en determinadas funciones musculares.

Cuando ese nervio queda sometido a presión dentro del túnel pueden aparecer síntomas característicos.

Entre ellos:

Es común que algunas personas despierten y sientan la necesidad de mover o sacudir la mano para disminuir las molestias.

¿Qué dedos pueden sentirse dormidos?

El nervio mediano participa principalmente en la sensibilidad del pulgar, índice, dedo medio y parte del anular.

Por ello, la distribución del hormigueo puede ayudar durante la evaluación clínica.

Sin embargo, otras condiciones también pueden generar dolor, hormigueo o pérdida de sensibilidad en la mano.

Problemas provenientes del cuello, otros nervios periféricos o diferentes alteraciones musculoesqueléticas pueden producir síntomas parecidos.

Por eso, “se me duerme la mano” es un síntoma, no un diagnóstico.

Ilustración del túnel carpiano y de la distribución habitual de sensibilidad del nervio mediano en los dedos.
Ilustración simplificada del nervio mediano y de su distribución sensitiva habitual en los dedos. La presencia de hormigueo requiere valoración para conocer su causa.

¿Por qué empeora por la noche?

El adormecimiento nocturno es una queja frecuente en personas con síndrome del túnel carpiano.

Algunas posiciones mantenidas de la muñeca durante el sueño pueden aumentar la presión dentro del túnel y favorecer la aparición de síntomas.

Ésta es una de las razones por las que las férulas de muñeca, especialmente durante la noche, aparecen con frecuencia dentro de las estrategias conservadoras estudiadas.

De hecho, algunos de los ensayos revisados sobre terapia láser utilizaron el láser junto con una férula, no de manera aislada.

¿El túnel carpiano siempre necesita cirugía?

No.

El tratamiento depende de factores como la severidad de los síntomas, el tiempo de evolución y el grado de afectación del nervio.

Existen alternativas conservadoras que pueden considerarse especialmente en determinados pacientes con síntomas leves o moderados.

La revisión científica de Papanikolaou y colaboradores analizó precisamente el uso de terapia láser dentro de este contexto conservador.

Cuando existe una afectación más importante del nervio o el tratamiento conservador no produce resultados adecuados, pueden valorarse otras estrategias, incluida la cirugía.

Por eso resulta importante determinar primero qué tan comprometido está el nervio mediano.

¿Qué papel podría tener la terapia láser?

La terapia láser utiliza energía luminosa para interactuar con los tejidos.

Como explicamos en nuestro artículo sobre cómo funciona la terapia láser de alta intensidad, determinadas longitudes de onda pueden producir respuestas de fotobiomodulación relacionadas con metabolismo celular, señalización inflamatoria y mecanismos involucrados en la percepción del dolor.

En el síndrome del túnel carpiano, las investigaciones han estudiado si esta interacción puede ayudar a mejorar:

Pero la respuesta no es simplemente “sí, funciona”.

Los resultados dependen considerablemente del tipo de láser y de los parámetros utilizados.

¿Qué encontró la revisión científica?

Papanikolaou y colaboradores realizaron una revisión de investigaciones recientes sobre el uso del láser en pacientes con síndrome del túnel carpiano.

Incluyeron 10 publicaciones, entre estudios clínicos y revisiones sistemáticas.

Los trabajos analizaron diferentes modalidades, principalmente:

láser de baja potencia y láser de alta potencia o alta intensidad.

La conclusión general de los autores fue que el tratamiento con láser parecía tener un efecto positivo sobre algunos síntomas del túnel carpiano, pero también encontraron una dificultad importante:

los protocolos utilizados eran muy diferentes entre los estudios.

Potencia, energía, longitud de onda y número de sesiones variaban considerablemente.

Y esa diferencia puede cambiar los resultados.

¿Qué sabemos específicamente sobre el láser de alta intensidad?

Uno de los estudios incluidos en la revisión comparó directamente:

Participaron 45 pacientes con síndrome del túnel carpiano leve o moderado.

Los tres grupos mejoraron en algunas mediciones, pero quienes recibieron láser junto con la férula presentaron mayores mejorías en dolor, función y fuerza de pinza que el grupo tratado únicamente con férula.

Sin embargo, en ese estudio no se encontraron diferencias significativas entre el láser de alta potencia y el de baja potencia.

Es decir, el estudio no demostró que simplemente utilizar un láser más potente produjera mejores resultados.

¿Hay estudios donde el láser de alta intensidad haya obtenido mejores resultados?

Sí.

Otra investigación incluida en la revisión estudió 98 pacientes y comparó diferentes niveles de energía tanto de láser de baja intensidad como de alta intensidad.

Los investigadores analizaron dolor y algunos parámetros electrofisiológicos del nervio mediano.

Encontraron mejorías con diferentes modalidades de láser y observaron que uno de los protocolos de HILT utilizado en el estudio produjo mejores resultados en dolor y mediciones electrofisiológicas que los demás grupos.

Pero nuevamente aparece una enseñanza importante:

el resultado dependió del protocolo y la dosis utilizada.

No podemos convertir ese resultado en:

“el láser de alta intensidad siempre funciona mejor”.

¿Puede mejorar la función de la mano?

En algunos de los estudios revisados se observaron cambios favorables en:

Por ejemplo, un ensayo aleatorizado con 81 pacientes comparó láser de baja potencia con láser placebo mientras los pacientes utilizaban una férula.

Aunque el tratamiento activo no mostró superioridad para todas las variables, se observaron diferencias en algunas mediciones de fuerza, función y conducción nerviosa.

Otros estudios incluidos en la revisión también encontraron reducciones del dolor y mejoras funcionales a corto plazo.

Esto muestra por qué es difícil resumir toda la evidencia con una sola frase.

Entonces, ¿el láser “repara” el nervio mediano?

No sería apropiado afirmarlo de esa manera.

Algunos de los trabajos citados por la revisión discuten mecanismos relacionados con microcirculación, inflamación y recuperación neural.

Pero los resultados clínicos disponibles no permiten afirmar de manera general que la terapia láser regenere un nervio comprimido.

Lo que sí podemos analizar clínicamente son resultados como:

dolor, síntomas, función, fuerza y determinados parámetros electrofisiológicos.

Hablar de esos resultados es mucho más preciso que afirmar que el láser “regenera” el nervio.

¿Es mejor el láser que otros tratamientos?

La propia revisión es especialmente útil para responder esta pregunta.

Su conclusión no fue que el láser fuera superior a todo lo demás.

De hecho, una de las revisiones sistemáticas incluidas no encontró evidencia suficiente para afirmar que el láser de baja intensidad fuera superior al ultrasonido u otros tratamientos conservadores en términos generales.

Los autores de Papanikolaou y colaboradores concluyen que, aunque el láser mostró resultados favorables frente a placebo en distintos estudios, su superioridad frente a otras modalidades de tratamiento no quedó establecida de manera concluyente.

Eso significa que la pregunta correcta no es:

“¿Qué tratamiento gana?”

sino:

“¿Qué estrategia tiene sentido para este paciente?”

¿Por qué importa tanto la dosis del láser?

Porque diferentes parámetros pueden producir resultados diferentes.

En los estudios revisados variaron:

Esto refuerza algo que explicamos en nuestra entrada general sobre HILT:

más potencia no significa automáticamente mejores resultados.

La terapia depende del protocolo.

¿Cuántas sesiones se necesitan para el túnel carpiano?

La evidencia revisada no permite establecer un número universal.

Los estudios utilizaron protocolos diferentes.

Algunos realizaron alrededor de 10 sesiones, otros 15 y algunos analizaron intervenciones durante periodos más prolongados.

Por eso no sería correcto concluir:

“el túnel carpiano necesita X sesiones”.

Primero debe valorarse la condición y después decidir si este tipo de tratamiento tiene sentido y bajo qué protocolo.

¿Cómo sé si mis síntomas podrían ser túnel carpiano?

Algunos síntomas pueden levantar la sospecha:

Hormigueo o adormecimiento recurrente de la mano, especialmente en determinados dedos.

Síntomas nocturnos que hacen que la persona despierte.

Dolor o molestias en la muñeca que pueden extenderse al antebrazo.

Pérdida de fuerza, torpeza o dificultad para sujetar objetos.

Pero estos síntomas por sí solos no permiten confirmar el diagnóstico.

La evaluación clínica puede complementarse, cuando está indicado, con estudios que analicen la función del nervio.

¿Cuándo conviene valorar el problema?

Es especialmente importante buscar una evaluación cuando:

Esperar únicamente a que “se quite” puede no ser la mejor estrategia cuando existe una compresión nerviosa progresiva.

¿La terapia láser puede ser una opción para mí?

Puede formar parte de un manejo conservador en determinados pacientes, particularmente cuando se trata de casos seleccionados y existe una indicación adecuada.

La revisión que analizamos muestra resultados prometedores sobre dolor, síntomas y algunas mediciones funcionales, pero también evidencia considerable variación entre protocolos y no demuestra que el láser sea universalmente superior a todas las demás opciones.

En Revalgia, la terapia láser de alta intensidad es una herramienta.

Antes de decidir utilizarla, lo importante es responder tres preguntas:

¿Qué está causando los síntomas?

¿Qué tan comprometido está el nervio?

¿Qué estrategia de tratamiento tiene sentido para ese caso?

Porque cuando se trata de una posible compresión nerviosa, el objetivo no es simplemente disminuir el dolor: también es proteger la función de la mano y del nervio.

¿Se te duermen las manos frecuentemente?

Si el hormigueo, dolor o adormecimiento se repite, especialmente durante la noche, una valoración puede ayudar a determinar si los síntomas se relacionan con el túnel carpiano u otra condición.

Referencia principal

Papanikolaou A, Iakovidis P, Lytras D, Kottaras I, Kottaras A, Chasapis G. The effect of laser therapy on the treatment of carpal tunnel syndrome symptoms. National Journal of Clinical Orthopaedics. 2021;5(2):30-33. doi:10.33545/orthor.2021.v5.i2a.280.

Estudios relevantes incluidos en la revisión

Hojjati F, et al. The Effect of High-Power and Low-Power Lasers on Symptoms and the Nerve Conduction Study in Patients With Carpal Tunnel Syndrome. A Prospective Randomized Single-Blind Clinical Trial. J Lasers Med Sci. 2020.

Ezzati K, Laakso EL, Saberi A, et al. A Comparative Study of the Dose-Dependent Effects of Low Level and High Intensity Photobiomodulation (Laser) Therapy on Pain and Electrophysiological Parameters in Patients With Carpal Tunnel Syndrome. Eur J Phys Rehabil Med. 2020.

Evcik D, Kavuncu V, Cakir T, Subasi V, Yaman M. Laser therapy in the treatment of carpal tunnel syndrome: A randomized controlled trial. Photomed Laser Surg. 2007;25(1):34-39.

Cheung WKW, Wu IXY, Sit RWS, et al. Low-level laser therapy for carpal tunnel syndrome: systematic review and network meta-analysis. Physiotherapy. 2020;106:24-35.

Este contenido tiene fines informativos y no sustituye una valoración médica individual.